Columna: Renzo Rossi, Gerente de la División de Gestión y Desarrollo Humano de Mibanco

Claves de un indispensable liderazgo adaptativo
“Para liderar en el estado de alerta en el cual parecemos vivir, resulta impostergable construir un liderazgo adaptativo, justo y coherente”
Hoy, nuestros países sortean diferentes crisis, conflictos políticos y sociales, o fenómenos climáticos que, como hemos visto, pueden alterar considerablemente nuestro entorno. Al interior de nuestras organizaciones tampoco nos libramos de las dificultades y complicaciones, que en diversa medida nos afectan personalmente.
Todo esto remece nuestra zona de confort, genera cambios y, sobre todo, nos obliga como líderes a saber gestionarlos a través de un indispensable liderazgo adaptativo. Un líder adaptativo debe comprender que tanto él como las personas de su equipo son impactadas por las crisis. Pero él es el responsable de decidir qué hacer, aun cuando el problema sea complejo, no haya la suficiente información ni tiempo y tampoco una solución simple a la vista. Como no hay recetas escritas, el líder adaptativo debe ser flexible, adaptarse a la situación y apelar a su experiencia y criterio para decidir. Uno nunca tiene la certeza de que finalmente será una buena o mala decisión, pero tiene que tomarla.
En estas circunstancias, el líder necesitará contar con una red de apoyo. Un círculo de confianza donde exponga el problema, escuche otros puntos de vista y reflexione. Será indispensable, además, que el líder adaptativo promueva una comunicación transparente y actúe con empatía. Porque, cuando se origina una crisis y comienza la curva de cambio, uno debe estar listo para sostener a su equipo.
Cualquier crisis toma un tiempo en terminar y siempre deja aprendizajes en su camino. Reconozcamos, entonces, que en cualquier situación —y, quizás, cuando todo sea caótico— lo que se espera de un líder adaptativo es facilitar una solución, pero entendiendo las motivaciones o dificultades por las que pueda atravesar nuestro equipo. Porque lo mínimo que se esperará de nosotros en una organización es ser coherente.
Fuente: Semana Económica




